¡No más berrinches y llantos de niños! Aprende hacer el frasco de la calma

Los pequeños siempre tienen mucha energía y lo importante es ayudarlos a canalizarla y motivarlos a realizar actividades lúdicas que ayuden a fomentar su creatividad.

Nuestra responsabilidad como padres, es hacer niños felices y seguros de sí mismos.

En determinada edad muchos de nuestros pequeños pierden el control con su temperamento, hacen berrinches y llorar sin parar, para esos momentos de crisis podemos crear una botella mágica que en realidad es una botella sensorial que les ayudará a calmarse y sentirse mejor.

Pero recuerden lo más importante en esos momentos es mantener la calma, ¡mucha calma!

Tenemos que ayudarlos a controlar sus impulsos y más allá de los castigos y de los premios, podemos aprender otras técnicas positivas que nos ayuden a enseñarles a los niños a gestionar sus emociones y practicar el autocontrol.

¿Cómo preparar una botella mágica?

La botella de la calma es una técnica de meditación que ayuda a los niños a poder tranquilizarse en un día con mucha actividad.

Es un frasco con diamantina que al agitarlo se mueve muy rápido como cuando estamos enojados o asustados y al dejar la botella quieta, los copos comienzan a moverse cada vez más despacio hasta quedarse tranquilos en el fondo.

Cada vez que utilicemos la botella, hay que explicarles a nuestros niños  para que comprendan que al igual que la botella se agita y se calma; a las personas nos pasa lo mismo.

Nuestra recomendación es hacer esta actividad con niños a partir de los 3 años, que su capacidad de comprensión es mayor 😉

¡Probemos!

frasco

Hay que agitar la botella rápidamente y ponerla en el suelo y hay que observar muy atentamente como la diamantina poco a poco se va ir moviendo más despacio y seguimos observando hasta que quede completamente en calma y en el fondo.

Es una herramienta genial para motivar la atención y concentración y ayuda a los niños a olvidarse de su enojo o berrinche.

¿Listos para prepararla?

Material:

  • Una botella de plástico reciclada o un frasco de cristal
  • Diamantina de diferentes colores y formas
  • Aceite para niños o pegamento transparente
  • Glicerina
  • Colorante alimenticio (opcional)
  • Agua caliente

Lo primero que tenemos que hacer es llenar el frasco con agua caliente, se echa la diamantina, si gustan pueden añadir unas gotas de colorante para que el agua sea del mismo color que la diamantina o pueden usar de colores y solo el agua 😉

Se agrega el pegamento transparente o el aceite para hacer más densa el agua, la glicerina y se pega el tapón de nuestra botella para que no la puedan abrir.

Y ahora, ¡agitar la botella!

frasco 2

Sabemos lo importante y la responsabilidad que es cuidar a los niños y en ocasiones no tenemos el tiempo necesario, para esos casos, en Interdomicilio contamos con niñeras profesionales que le darán a tus hijos la mejor atención para cuidarlos.

Si tienes dudas, ¡consúltanos! Que estamos para ayudarte.

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